Corto pero intenso. Amable


“Esos locos bajitos que se incorporan con los ojos abiertos de par en par…”


Esto cantaba Serrat, y volviendo de Cadalso, de llevar a Carmina con su madre, he escuchado la canción y me he puesto a recordar la visita que acababa de realizar al pueblo, que había sido corta, pero intensa. Con dos de aquellos “locos bajitos” de entonces de hace nada mas y nada menos que 50 años.
Una primera visita a la casa de la cultura de Cadalso, donde Carlos ha colgado su obra y de paso ha hecho de ella su segunda casa, le falta la cocina pero todo lo demás está en su sitio ¡hasta la vaca!.
El ordenador, los pinceles el óleo, los lienzos, cuatro platos con restos del ágape, muchos cuadros, un ventilador para combatir el calorazo que hacía y hasta el ruido de las obras de la calle.

Feliz como un loco bajito, entre su obra y sus recuerdos de días pasados, saboreando el triunfo de una venta completa y con las manos de restos de pintura ¡como debe ser!.
Después me he ido a buscar la casa de Miguel, que aunque sabía que no estaba, porque cuando le llamé andaba subiendo en bici el puerto de San Juan [creo] quería esperarle a que llegara, verle en su salsa y nunca mejor dicho, porque llegó bañado en sudor, que imagino eran las cervezas del día anterior.
Nos hemos tomado una cervecita, y hemos charlado un buen rato, que se me ha hecho corto, de aquello que más nos une, abrir los ojos de para en par y recordar “los sitios” que nos vieron crecer.
Miguel te prometo otra visita larga para disfrutar de aquellos sueños que se cumplieron en la niñez y la adolescencia.

Hemos sido vecinos de barrio 15 años y no nos hemos sentado ni un día a recordar nuestra historia que al final es la única que merece la pena.
A la vuelta he parado a la puerta de la granja y lo que me he encontrado es esto.

Dos enormes casas de piedra, símbolos del lujo inmobiliario, sobre los cimientos de La Granja, símbolo de niñeces adolescentes
– ¡Maldición!-me he dicho- han tapado un trozo de mi vida con piedra, han sepultado mis recuerdos.
Como si sobre mi templo románico hubieran edificado otro que afea el paisaje y mi historia, Nuestra Historia.
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