La fiscalidad de sotosalbos en el siglo XV

Como sabemos por los datos que existen en archivos como la Academia de la Historia, el museo del Obispado de Segovia o en Archivo General de Simancas, Sotos Albos pertenecía al cabildo de Segovia junto con Aguilafuente y Pelayos y que por su parte, al obispado, pertenecían, Turégano, Veganzones, Cavallar, Fuentepelayo y Navares de las Cuevas (Martínez Díez G.Las comunidades de Villa y Tierra de la Extremamdura Castellana – Madrid, Editora Nacional, 1983 Pág. 511)
Todos territorios en manos del clero o la realeza y que recibían alcabalas* de los vecinos de los pueblos.
Hay datos tan curiosos como los de Turégano, que pagaban por lo que producían.
Esto fue lo que declararon como valor de las rentas de ese lugar, que tenía arrendadas Fernand Alvarez de Cangas, recaudador mayor de Segovia, y a lo que había que añadir el monto de la renta de la feria de la villa de Turégano que ascendió en 1494 a 30.000 mrs.
Las rentas de alcabalas y tercias de 1495 se detallaban de la siguiente manera:
Si comparamos el monto total de Turégano con el de Sotosalbos, podemos llegar a la conclusión del desglose, más o menos, que podría tener ya que los datos de Sotosalbos se perdieron, el detalle, porque el cura que lo llevaba había fallecido.
En Sotosalbos se realizó una protesta y para paliar los perjuicios se encargó averiguar el verdadero valor de las alcabalas y saber cómo se llevó adelante el encabezamiento. También se quería conocer cómo se realizó el arrendamiento y si se hizo por menudo. Finalmente interesaba precisar cuantos vecinos había en la villa y cuantos se fueron y a donde. Lo mismo que si tenían bienes de los que poder cobrarlos su parte y quienes estaban o no en la villa. Con esta medida se pretendía desvelar los posibles errores, pero en ningún caso liberaba dcl pago a los implicados.
Finalmente se determinó que, una vez sabido esto, se pudiese asentar el encabezamiento en el precio justo y de ese modo la dicha villa podría efectuar el repartimiento.
• ¿Saber quien se había ido del pueblo?
Pues si, saberlo. Porque hasta los que se iban tenían la obligación de pasar por caja.
¿Se ven obligados estos campesinos a comprar su libertad de movimiento?
O, con mayor exactitud, a pagar con la pérdida de sus tierras o con la entrega de una parte de sus bienes el derecho a cambiar de residencia? La respuesta es afirmativa y, adelantando conclusiones,puede incluso hablarse de una remesa de ultratumba puesto que el campesino-vasallo no puede cambiar de residencia, sin pagar, ni siquiera después de muerto, ya que ha de ser enterrado en la iglesia señorial según se deduce del escrito firmado por los concejos de Pelayos, y Sotos Albos en Segovia cuando en 1271, por amor a la iglesia de Segovia, cuyos vassallos somos, acuerdan:
Que todo honme e toda mugier que fuere vezino o morador … e escogiere sepultura en otro lugar o en otra iglesia, mande a los canónigos veinte maravedís.
Aceptado que el campesino es en estos casos, el vasallo, el hombre de un señor, es perfectamente lógico que éste ponga condiciones al abandono de la tierra y que impida que su hombre disponga de su tierra con entera libertad de la misma forma que el rey, señor en las tierras de realengo y limita las posibilidades de enajenación de la tierra de sus hombres o como el concejo real, señor por delegación del rey, condiciona la propiedad de los vecinos obligándoles a residir en el lugar o, a veces simultáneamente, prohibiéndoles que vendan, den o cambien la tierra a personas que no le estén enteramente sometidas, que puedan escapar a su jurisdicción.

alcabala.

(Del ár. hisp. alqabála).

1. f. Tributo del tanto por ciento del precio que pagaba al fisco el vendedor en el contrato de compraventa y ambos contratantes en el de permuta.

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