Las Plazas de Madrid

Madrid es escaso de plazas, y las que hay no corresponden en general al lustre de una capital ni por la simetría de los edificios, ni por los monumentos que las decoran; se indicaran sin embargo las mas principales.
Plaza del Mediodía del Real Palacio.
Esta plaza es muy grande y casi cuadrada. La forman de un lado la fachada principal de palacio y del opuesto la armería , y de los otros dos un cuartelillo bajo y mezquino para la guardia de palacio, y una balaustrada con vista al campo.
Plaza de Oriente del mismo Real Palacio.
Esta inmensa plaza aumentada disparatadamente en tiempo de los Franceses con el derribo de cincuenta y seis casas, ha permanecido desde entonces con el aspecto de un desierto árido, donde los transeúntes no encuentran un punto de apoyo para librarse de los ardientes rayos del Sol canicular, ó de los penetrantes aires del Guadarrama. S. M., desde su vuelta al trono, pensó en decorar dignamente esta plaza con una galería de columnas y un teatro en frente del palacio; para ello se derribó el antiguo de los Caños del Peral, se igualó la plaza, y se empezó la galería, pero con tan mezquinas proporciones, que muy luego hubo de suspenderse la obra.
También se empezó el teatro, el cual se ha vuelto á continuar bajo los planes del arquitecto mayor don Antonio Aguado, y si se concluye será uno de los mas grandes de Europa. Igualmente se han comenzado las casas desde la calle del Arenal en figura de semicírculo, y es de creer que en breves años, y con un sencillo adorno, llegue esta plaza á ser lo que debe por su ventajosa situación, capacidad y la presencia del palacio real.
Plaza Mayor.
Fue construida en 1619 reinando Felipe III, bajo los planes y dirección del arquitecto Juan Gómez de Mora, quien la acabó en dos años.
Tiene 437 pies de largo, 339 de ancho y 1.536 de circuito. Está fundada sobre pilastras de piedra que forman soportales muy capaces, y tiene cinco suelos basta el tejado y 71 pies de altura.
Antes de los deterioros que ha padecido constaba de 466 ventanas con balcones de hierro, y un gran número de buhardillas, y era capaz de cuatro mil moradores en 136 casas ó habitaciones; y en las funciones reales, que se celebraban en ella con todo el lujo y la magnificencia de la una antigua corte de España, se acomodaban cincuenta mil personas. Esta plaza sufrió un violento incendio el 10 de agosto de 1672 por el lado de la Panadería, que fue reconstruido; pero en la noche del 16 de agosto de 1790 se incendió de nuevo y se consumió todo el lienzo de los portales de Guadalajara y gran parte del del arco de Toledo, quedando desde entonces desfigurada la plaza, la cual se va reconstruyendo paulatinamente por el ayuntamiento, habiéndose ya reedificado de nuevo la casa que hace frente a la Panadería, y el Arco de Toledo, y cerrando el ángulo de los portales de Guadalajara y y calle de la Amargura y Mayor, también va muy adelantada la reedificación por el extremo de la fachada nueva del Norte, el lienzo de la Zapatería y el ángulo entre el arco de botoneras y los portales de provincia, siguiéndose siempre el mismo órden de arquitectura y bajo la dirección del arquitecto mayor, con arcos á las entradas de las demas calles, con lo cual quedará la plaza muy elegante, aunque con los defectos de la irregularidad y poca simetría que presta á los arcos ó entradas la dirección torcida de las calles, y ademas la distinta altura de los pisos, por lo que no puede pasearse por los soportales sin bajar y subir escalones. Finalmente, verificada la conclusión de la plaza, faltará siempre en medio algún objeto que llame la atención, por estar absolutamente desnuda. Esta plaza sirvió de mercado general de comestibles hasta hace pocos años.
La estatua de Felipe III fue derribada por una bomba el 14 de Abril de 1931 y que posteriormente reconstruyó Juan Cristobal en 1934


Puerta del Sol.
Esta plaza, mas famosa por su concurrencia y situación central, que por su belleza, se llama asi por una imagen del Sol que había pintada encima de la puerta de un castillo que se fabricó en aquel sitio en 1520 para defender a Madrid de las correrías de bandoleros y foragidos que infestaban sus inmediaciones, pero desapareció después con el aumento de la población por aquella parte, y solo quedó el nombre de la puerta del Sol. Esta plaza es una especie de estrella irregular, á donde vienen á desembocar varias calles, y entre ellas las seis principales, Mayor, Carretas,Carrera de San Gerónimo,Alcalá, Montera y del Carmen.
El ornato de este sitio no corresponde en gran manera á su celebridad, á pesar de que las casas en general son bastante buenas, teniendo también el suntuoso edificio de correos, y las vistas que presentan á lo largo todas aquellas calles, las mas brillantes y animadas de Madrid. En el centro de la puerta del Sol hay una fuente circular de muy poco gusto. Fue trazada por Ribera, y la estatua de mármol que tiene encima representa á Diana, pero en el vulgo de Madrid es conocida bajo el nombre de Mariblanca.


Plazuela de la Villa.
Delante de la casa de Ayuntamiento está esta plaza, que es regular y casi cuadrada, abierta por el lado de la calle Mayor y cerrada por los demás con las casas consistoriales, la que ocupa el Consejo de la Guerra, y la casa de los Lujanes. Tiene en medio una fuente que representa las armas de Castilla y de León.


Plazuela de Santa Ana.
Esta plazuela se formó al principio de la calle del Prado con el derribo hecho en tiempo de la dominación francesa del convento de carmelitas de Santa Ana; y habiéndose plantado árboles, y puesto bancos de piedra y una fuente en medio, ha resultado un sitio agradable de recreo, el único de su especie que hay en el interior de la población. La fuentecita del medio tuvo en su principio una estatua en bronce de Carlos V, que ahora está colocada en los jardines del Retiro, pero últimamente se le ha sustituido una aguja de piedra de forma sencilla.

Plazuela de la Cebada.
Está situada en la calle de Toledo, y es muy grande, irregular, de piso desigual y rodeada de casas particulares poco notables y sin simetría. Contribuye á desfigurarla mas el servir de mercado de granos y comestibles, por lo cual está llena de cajones y puestos para la venta. En el medio tiene una fuente, con una figura alegórica que representa la Abundancia. Esta plaza es célebre por ejecutarse en ella las sentencias de los condenados al último suplicio. Levantándose en el medio el cadahalso la víspera de la ejecución.



Plazuela de San Miguel.
Esta plazuela es grande y espaciosa, y sirve de mercado de comestibles, el mas abundante de Madrid, para lo cual hay multitud de cajones alineados en forma de calles. Tuvo hasta hace pocos años una estatua en el medio que representaba á Femando V. Está situada esta plazuela en la calle de las Platerías.
Ademas de estas hay otras muchas plazuelas de menos importancia, destinadas varias al mercado de comestibles, adornadas algunas con fuentes.
Pueden citarse las del Carmen, de Santo Domingo, de San Ildefonso, del Ángel, de las Descalzas Reales, del conde de Miranda, de Celenque, de Provincia, con una fuente en medio; de Santa Cruz, de Puerta Cerrada, con una fuente, cuya estatua representa la Lealtad, y otras muchas.
Hay otras plazuelas llamadas así, aunque en realidad no son mas que ensanches de las calles en que están, como es la de Antón Martin, en la calle de Atocha, con una fuente en medio, obra también de Ribera; la Red de San Luis, en la calle de la Montera, con otra fuente bien fea del mismo Ribera; la de los Capuchinos en la calle de las Infantas, con una fuente sin adorno. Hay también otras varias fuentes, y solo citaremos la sencilla y graciosa de los Galápagos, en la calle de Hortaleza, trazada por el arquitecto Rodríguez.
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  1. #1 por Zorro de Segovia el 16/09/2009 - 22:00

    algunas otras que no están en tu lista pero me encantan. A saber: Guardias de Corps, Las Comendadoras, o Conde de Barajas.

    Una plaza es el corazón de un barrio. ¿Recuerda usted la Plaza del Diamante, inmortalizada por Mercè Rodoreda?

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