El MACS, pierde una de sus obras.

Todos los museos del mundo tienen un objetivo prioritario, adquirir la mayor cantidad posible de obras de artistas de renombre, cotizados y destacables por la calidad de las mismas.
Nuestro museo funciona de manera completamente distinta, su objetivo es conseguir el menor número de obras y perderlas de forma rápida sin importar la discreción o que le pillen al autor retirándola. Nuestro museo está tan a favor de esta posición que en sus salas la vigilancia es nula.
Y gracias a eso, hoy nos congratulamos de que una de las obras que más ha llamado la atención pase a ser un fantasma en las salas.
Esta obra ha desparecido del museo y ha pasado a mejor vida.
Esperemos que no haya sido trasladada, y que su desaparición sea para siempre.

15 días después de su adquisición, el lugar en el que estuvo expuesta ha quedado tan solitario sin su “belleza” que nos hizo, casi, saltar de alegría al ver como su entorno se había deshecho de su presencia.
Desde aquí nuestro agradecimiento al mecenas que consiguió eliminarla de nuestras salas.

Pdt.: Carlos A. González, ¿ves como no hay que desesperar de la ciudadanía? En el fondo todos tenemos fondo.
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