Aquí no se escapa nadie.

Ni los sacristanes.

Los sacristanes debían ingresar una parte de los diezmos y primicias que recibían del pueblo.
En algunos casos, el sacristán se embolsaba más de lo que debía e intentaba escabullirse de la hacienda pública, pero papá estado se hallaba ojo avizor.
El más “rebelde”, el de Nava de la Asunción que debe al fisco 786 reales; el menos, o el más pobre, el de Cinco Villas 31 reales y en medio, más o menos, el de Collado hermoso 241.
Boletín de la provincia de Segovia de 17 de Febrero de 1846.
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  1. #1 por Zorro de Segovia el 13/12/2009 - 12:48

    siempre he mirado de reojo al inquilino de la iglesia …

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