Los rostros de Roma

El Torreón de Lozoya acoge, del 28 de enero al 30 de mayo, la exposición “Los rostros de Roma”.
Son retratos romanos del Museo Arqueológico Nacional que patrocina la Obra Social y Cultural de Caja Segovia.
Hoy la hemos visitado, eran las doce de hoy sábado. Nadie en las salas, pena de cultura ¡señor!.
Interrogada la señorita de la entrada a la salida responde que desde la inauguración, en la que hubo media entrada, poquísima gente ha pasado por ella. Eso si está Segovia empapelada de carteles para que sea elegida como ciudad de la cultura de 2016.
El retrato romano nació en época de la República con una doble función: honraba a los ciudadanos que habían destacado en el servicio a la ciudad mediante esculturas en bronce que poblaban los espacios públicos, y mantenía viva la memoria de los difuntos de las familias ilustres de la Urbe a través de las llamadas imagines maiorum. Tras la llegada del Imperio, el ocaso de las facciones aristocráticas sentenció el fin de la ostentación pública de la imagen privada. Sin embargo, estas austeras imágenes habían pasado ya a simbolizar la esencia de la romanidad para los habitantes del Imperio: libertos y ciudadanos se representaron en relieves y bustos de carácter mayoritariamente funerario. El sobrio estilo republicano evolucionó progresivamente bajo la influencia del retrato imperial, reflejando nuevos modelos ciudadanos.

Sin embargo, el retrato privado romano, al margen de las diversas modas y estilos, nunca perdió su espíritu realista, la intención artística de reflejar los rasgos de una fisonomía única. Este elemento de “sinceridad” las convierte en imágenes especialmente cercanas para el observador actual.
Tres secciones abordarán, dentro de este capítulo, el retrato masculino, el femenino y el infantil, a través de bustos, cabezas, lápidas y un sarcófago, realizados en piedra y bronce, materiales a través de los cuales se efigian personajes mayoritariamente anónimos, algunos tan curiosos como el sacerdote hallado en Tiermes, el sarcófago con retrato infantil, la estela funeraria emeritense de Ulpia Iuniana y Antonio Saturnio, una diminuta cabeza de una dama romana (12 cm. de altura), o el busto de un joven procedente de Atenas.
Un día de estos, cuando encuentre fotos de Tiermes las pondré.
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