La Gran Vía 5

Carmina comenzó su vida laboral en este edificio, en el Banco Atlántico, allá por los principios de los setenta. Cuando nos casamos se trasladó a la calle Velazquez. Un buen día que pasamos por la Gran Vía vimos como las grúas lo estaban derribando, se le llegaron a humedecer lo ojos. Una parte de su historia acababa por los suelos.

Hotel Nueva York- Banco Atlántico
Actuación inicial Hotel Nueva York : Muñoz Casajús, Manuel.
Reforma Banco Atlántico : Fernández Plaza, José Manuel .
Demolición parcial y ampliación Banco Atlántico : Fernández Plaza, José Manuel .
Ampliación Banco Atlántico : Fernández Plaza, José Manuel .
Demolición Banco Atlántico : La-Hoz Castanys, Rafael.
Este edificio, hoy solar en el que se ejecuta un nuevo edificio, es una de las construcciones más accidentadas del último tramo de la Gran Vía. Baste decir que en él tras un proyecto de los arquitectos C. de la Jara y B. Giner de los Ríos, se construyeron dos edificios diferentes, ambos interesantes, en los años 1930 y 1962 y que hoy se proyecta en el mismo emplazamiento un tercero.
El primero que se edificó fue obra del arquitecto Manuel Muñoz Casajús, que por encargo de Angel Ruiz Cortés redactó un proyecto para el que sería Hotel Nueva York. Este proyecto rompió el estilo ecléctico de resonancias clásicas que imperaba en la arquitectura de la nueva vía, introduciendo un ejemplo fiel a una modernidad racionalista derivada de la corriente que divulgaba el movimiento Gatepac (Grupo de Artistas y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea) del que era seguidor. El edificio, basaba su composición en el juego de sus volúmenes; en el plano de fachada sendos cuerpos de dobles ventanales en esquina y en planos retranqueados a la alineación los de grandes ventanales sin recercados ni voladizos y en altura se proyectaron volúmenes escalonados en dos plantas de áticos sobre las ocho de base que remataban el edificio con un criterio unitario. Los materiales, ladrillo visto oscuro, entrepaños y recercados de piedra artificial sobre un basamento con decoración en retícula en la entreplanta y pórticos estructurales en planta baja.
El hotel se describe en las crónicas con perfecta uniformidad entre arquitectura y mobiliario, otra de las características del racionalismo, citándose la acertada decoración con frescos de motivos arquitectónicos neoyorquinos alusivos al nombre del establecimiento.
En 1932 se instaló en sus bajos el cine Actualidades, uno de los dos, junto con el cine Azul, de sesión continua que siguiendo la moda americana y según puede verse en imágenes de la época, ofrecían pases desde las 11 de la mañana hasta la 1,30 – 2,00 de la madrugada.
Como en el cine Azul, la instalación del cine fue posterior a la ejecución del edificio por lo que fue preciso como en aquel, demoler parte del forjado del entresuelo para dar altura a la sala. El proyecto del cine es del arquitecto S. Ulargui, aunque para su licencia se presentó un proyecto de Luis Gutiérrez Soto y Daniel Zavala, según Edward Baker fue el que finalmente se construyó firmado por Ulargui. El cine fue un bello exponente de arquitectura racionalista cuidado en todos sus detalles, cristal, acero, elementos de un vivo color rojo en puertas, butacas originales, como puede apreciarse en las imágenes tanto del proyecto como de lo ejecutado. El funcionamiento de la sala era peculiar pues el acceso se hacía a ambos lados de la pantalla, siendo las salidas directamente por la calle Tudescos. Su capacidad era muy limitada, tan solo 308 localidades.
En el año 1952 hay referencia de un proyecto de reforma interior del arquitecto José Antonio Corrales Gutierrez.
El edificio cambia de propiedad en los años sesenta siendo adquirido a Inmobiliaria Gran Vía por el banco Atlántico y en octubre de 1962, se presenta a visado del Colegio de Arquitectos un proyecto para sede del Banco Atlántico suscrito por el arquitecto José Manuel Fernández Plaza; este arquitecto ejecutó numerosas obras en este edificio de modificación y ampliación de la sede bancaria, además de otra muchas para otras entidades bancarias, siendo autor entre otros del banco de Gredos en la calle Padilla de Madrid.
En noviembre 1971 se presenta un proyecto de demolición, que no había de ser completa pues lo que se ejecutó fue una prolongación de la estructura adelantando a fachada los retranqueos del anterior edificio, reconstruyendo los forjados demolidos con la implantación del cine y reforzando algunos elementos estructurales que según noticia de este arquitecto, habían sido calculados por el prestigioso ingeniero Peña Boeuf. En este proyecto se conservaría la escalera del fondo que se puede ver en los planos levantados para el proyecto de derribo facilitado por el estudio de Rafael Lahoz.
En 1976 se redacta por Fernández Plaza, proyecto de ampliación de sótanos para aparcamiento.
La apariencia de esta versión del edificio también tuvo vocación moderna, terminándose sus fachadas en un muro cortina de color verdoso acorde con el acabado pétreo en los paños verticales macizos donde se rotuló el nombre de la entidad. El conjunto se adornó en la portada con la escultura de un barco sobre un paño ciego, obra del escultor Paco Barón.
Tras sucesivos cambios de propiedad y proyectos del arquitecto Rafael Lahoz Castanys, se redacta en 2006 para Renta Corporation un proyecto de demolición y construcción de 72 viviendas con planta comercial y garajes que se ejecutará con variaciones en el número y tipo de viviendas.
Tras sucesivos cambios en este proyecto, el que ahora se construye de octubre 2009, consta de 141 viviendas, la mayoría apartamentos, un local comercial en planta baja, primera y sótano con escaleras mecánicas y cuatro plantas en sótano para aparcamiento robotizado.
En definitiva, una cagadilla impersonal que emsombrece la belleza de La Gran Vía
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