Fin de Fiesta

El próximo miércoles el Parlamento de Cataluña votará el proyecto de ley que prohibirá la celebración de corridas de toros en el territorio catalán. Los diputados -algunos libremente y otros siguiendo la consigna de su partido- apuntan a que, efectivamente, no se lidiarán más toros en Cataluña.
La clave nacionalista: la lidia sería una tradición foránea introducida a la fuerza por el opresor español.
Prohibirla solo sería un acto de justicia reparadora.
El viejo toro de Osborne fue literalmente expulsado de las carreteras catalanas hace ya casi una década por hábiles comandos ultranacionalistas que le cortaban las patas.
Y así quedará el panorama el rastro del opresor centralista, se irá perdiendo poco a poco; otro paso más ha sido la creación de un EAN con comienzo 15 en lugar del 84.
Y a mi parecer el problema viene de cuando en la transición no hubo los suficientes arrestos para declarar este país un estado federal. Total a cada uno lo suyo.
Y como idea para los ultranacionalistas: dejen la fiesta de los toros, no los maten, que en lugar de montera usen barratina, que no toquen pasodobles, mejor sardanas y en lugar de bota que los taurinos lleven botellas de cava y si llega el caso que se toreen burros catalanes.
Y además presumirán de haber sido los primeros en conseguir algo que en próximas fechas será general en todo el territorio.
Y así dejaremos de pensar en toros, toreros y vividores de la fiesta, haremos excursiones a Arles, Nimes y de paso nos culturizaremos un poco.
Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: