Atardeciendo nació la Muñana

Fiestas de Cadalso 2010.

Introducción del libro de las fiestas por Miguel.
¡Felices Fiestas a todos!

Un 13 de septiembre de 1876 nació un cadalseño ilustre, Felipe Moreno, el “tío Chiribitas”, el último de los últimos de Filipinas. Un 13 de septiembre de 1598 murió el rey Felipe II, el monarca más poderoso que haya conocido la Humanidad. Y también al atardecer del 13 de septiembre de 1976 nació un niño cadalseño que el venidero día 13 –ya hombre- cumplirá 34 años pero que ya ha vivido 35 septiembres. La Peña Muñana cumple el próximo 13 de septiembre 34 años desde su fundación. Pero son 35 las salidas que celebra desde que acude puntual a su cita con las Fiestas de Cadalso. Evidentemente el 13 de septiembre tiene para los cadalseños connotaciones venturosas que van más allá de la fama agorera que otros le atribuyen al mencionado número. Algo tendrá que ver, supongo, el hecho de que ese día se inician nuestras Fiestas y en tan señaladas jornadas todo lo que se intenta transmitir desde Cadalso y La Muñana es alegría, paz y comprensión para el resto del Universo.
Queda claro que para Cadalso la cita ineludible es el 13 a las 13h. Sonrisas, expectación, cohetes, gigantes, cabezudos, banda de música, niños, padres… Todos con la sonrisa de gala dibujada en sus caras.
Será paradoja, pero este año de “no-crisis”, han pasado cosas importantes a relevantes muñaneros. César Neira ha ganado para La Muñana, para Cadalso y para España, el Campeonato del Mundo de Ciclismo paralimpico. De esta forma se convierte en el deportista más relevante que nunca haya contado Cadalso y uno de los más laureados de todo el mundo. Campeón de España, Europa, Olímpico y Mundial. Ahí es nada. Sabedores los “yanquis” de sus virtudes, éstos han optado por aplazar “sine-die” los Campeonatos Lunares de Ciclismo que iban a organizar en la Luna para mayor gloria del Imperio. Han pensado, con lógica aplastante, que no es cuestión de que un cadalseño se los arrebate. Ahora que Amstrong ya está retirado saben que nada tendrían que hacer ante el “César cadalseño del Ciclismo”. Otro muñanero y cadalseño, Felipe Cartas, nos trajo la medalla de oro de esquí adaptado. Pero el título más maravilloso que este paisano nos regala diariamente es su eterna y sincera sonrisa que la desplaza sobre los esquíes conmovedores que sostienen sus piernas juguetonas, silenciosas y blanquiazules.
Carlos A. González lleva nuestra camisa en el corazón y nos lega para la posteridad cadalseña su obra de hierro y granito inspirada en una de las zonas más emblemáticas y queridas de Cadalso. Desde su ubicación actual, junto a la Casa de la Cultura, nos acompaña agradecida y nos impulsa a seguir adelante con ánimo, amplitud de miras y generosidad. Los muñaneros no olvidamos que Carlos fue, en compañía de Ignacio Colowal y Pepe Mangas, el creador de la primera pancarta de la Peña de más alegría.
Otra pléyade de muñaneros forma parte de nuestros equipos de fútbol, A.D. Cadalso, que en unión del resto de componentes han conseguido ascenderlos de categoría entre el general regocijo de los cadalseños. En los Grupos de Coros y Danzas cadalseños se da la circunstancia que los que con más casta soplan son los muñaneros. En la Coral “Cristo del Humilladero” nadie duda que sobresalen por su polifonía los armónicos muñaneros. Y en la Escuela de Ciclismo algunos practicantes entran como muñaneros, pero todos salen de ella como campeones y personas formadas y responsables gracias a la gran labor pedagógica y deportiva de José Pereira y sus entusiastas colaboradores. Como veis La Muñana no es sólo vivero de juergas y desmadres sino también es semillero de arte, cultura y deporte.
No olvidamos a otros afamados cadalseños que allá por donde pasan dejan huella perenne. Este año han brillado con luz propia sobre los escenarios españoles y mundiales, el barítono José Julián Frontal y el bailarín Diego Rodríguez. Ellos muestran al mundo la sensibilidad cadalseña y enseñan a vivir con ese sentimiento que únicamente se encuentra diseminado entre nuestro paraje, nuestra agua y nuestro aire. José y Diego nos descubren que otro mundo mejor es posible y que tiene una posibilidad la emoción que provoca el arte. Recordemos además a los cadalseños anónimos que portan orgullosos el título de tales. Paradigma de ellos es Juan que vive solo en “El Lagar” desde hace más de diez años. Ha construido con sus manos su casa, pinta lienzos con fino trazo, compone piezas melancólicas que al atardecer interpreta con su piano lanzándolas al Auditorio de Tórtolas desde donde recibe el beneplácito de las criaturas del monte. Cada día sube en bici al pueblo a comprar el pan y cuando coincidimos en la ruta nos saludamos intercalando una leve sonrisa. No estaría de más que Juan y La Muñana conociéramos mutuamente nuestro particular sentimiento e idiosincrasia festiva. Personas así derrochan autenticidad y libertad por todos sus poros. Estos valores siempre acompañan a las gentes de bien.
Desparramados por los días de la Función flotan relámpagos mágicos, emotivos y especiales que se nos introducen por las rendijas de la emoción. Ejemplo: Cuando sale el día 14 de septiembre el Cristo de la Iglesia y rompen a tocar el Himno Nacional los instrumentos de nuestra Unión Musical y al unísono se quiebran nuestros corazones. Toda la bondad del Universo habita entonces en Cadalso. Atrapemos esos momentos y junto con los instantes de diversión compongamos un cóctel de felicidad que nos acompañe durante todo el año. (En particular, tengo que hacerme mirar lo del atardecer del Día del Cristo, que no es moco de pavo…)
Miguel MORENO GONZÁLEZ
Imágenes de Carlos y Pedro
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