EL NUDO DEL PAÑUELO Y LA CAMISA AZUL CELESTE (FERIA TAURINA CADALSO-10)

Las fiestas de Cadalso según Miguel.

Parte primera

De pequeño me entretenía en dibujar los corrales y los chiqueros de las plazas de toros a los que dotaba de laberínticos compartimentos. También con las cartas de la baraja de Heraclio Fournier –Vitoria- solía construir recintos taurinos y cada uno de esos naipes tenía su cometido específico en los mismos. Las tardes de verano jugaba a los toros detrás de La Granja de Ana María (madre de Tony Montón) con Felipín y Loren, parecido a como he visto jugar en La Corredera este verano y durante las noches festivas (incluso lluviosas) a un niño cadalseño con una cabeza de toro sobre ruedas embistiendo a sus amigos. ¡Qué recuerdos! Desde mi infancia nunca volví a ver jugar a los toros hasta que observé a estos entrañables paisanos. En fin, he de reconocer que me pasaba las horas muertas en dichos menesteres, casi siempre solitario y únicamente acompañado de mi sempiterna melancolía.
Esta tarde cuando –por fin- me decido a escribir mi anual comentario sobre las Fiestas y la Feria Taurina cadalseñas de 2010, siento que se abre ante mí y la pantalla del ordenador un abismo infranqueable.

Ya he dicho en otras ocasiones que este toreo actual cada vez me desilusiona, me aburre y me defrauda más. No acierto a saber qué giro daré a estas letras para, al menos, cumplir con esta costumbre y hacérselo ameno y entretenido a mis hipotéticos y santos lectores. Quizá sea la solución pasar de corrido sobre los aspectos taurinos más decepcionantes y centrarme más en los bucólicos, alegres y festivos que a los cadalseños nunca nos faltan. A uno ya no le producen estas cosas el mismo entusiasmo de años atrás cuando creía, ingenuo, que me iba a comer el mundo. La vida no pasa sin dejarnos su huella. Afortunadamente hay gente nueva y preparada para seguir con la antorcha de la afición como nuestro paisano Jorge García Escudero, que hace gala de un entusiasmo, una dedicación y unos conocimientos taurófilos sólo al alcance de los más afamados. A sus comentarios sobre el Ciclo cadalseño os remito para paliar las carencias de estos míos. La presentación que cada temporada realiza Jorge de los Trofeos taurinos es digna de admiración, a nada ni a nadie deja en el olvido. Por cierto que los premiados (Once Edición. Octava como Racimo de Oro) de esta temporada ya se han hecho públicos, estos son: Mejor Faena: Diego Silveti. Por la realizada al quinto de la tarde de Juan Pedro Domecq el día 14 de septiembre al que cortó las dos orejas. Mejor Estocada: Esaú Fernández. Por su volapié recetado al cuarto novillo de Juan Pedro Domecq el día 14 de septiembre. Mejor Novillo: nº 33 de la Ganadería de Juan Pedro Domecq de nombre “Chulito”, negro burraco, nacido en diciembre de 2006. Se lidió en cuarto lugar el mencionado día 14 por Esaú Fernández. Y yo sin enterarme de que todo lo mejor ocurrió el día del Cristo… ¡Qué cruz!

Mirad que contradicción: Por más que mi relación actual con los toros sea complicada, he de deciros que guardo tanto entusiasmo en mis recuerdos taurófilos que muchos de ellos siguen marcando mi –ya- madura vida. Cuando paso por una ciudad o lugar que cuenta con plaza de toros jamás me privo de visitarla. Nunca dejo de hacerlo. Antes que las playas, los miradores encaramados sobre lugares bellos, los museos, los monumentos, las expendedurías de licores, las obras de arte… paso primero a encontrarme con sus plazas (G.A. Bécquer visitaba primero los cementerios). Y si me dejan entrar en ellas pues ya sabéis… paseo por sus corrales y sus chiqueros escudriñándolo todo. En Palencia a poco nos dejan encerrados a Paloma y a mí. Menos mal que uno de los empleados se acordó de nosotros y nos llamó a gritos. Y así por todas partes por dónde viajo. Este verano inspeccioné las de Murcia, Alicante (casi me la sé de memoria, voy a menudo), Toro (recién remodelada con sumo gusto y cuidado), Zamora… Después, por las noches, junto a mi mujer, vivo el encanto que tienen los paseos por calles desconocidas. Zamora nos dejó un sabor especial. Su luz era claroscura, de luciérnaga, y acabó abrazándonos con suma delicadeza, con reminiscencia grata de tiernos amores renovados.
Este año se retrasó la salida de la Revista de las Fiestas. Se conoce que, a quien correspondiere, le llevó más tiempo del habitual destrozar el “saluda” de La Muñana.

Así, por encima, llegué a contar 16 faltas de ortografía y además se “comieron” 65 palabras, entre ellas algunas frases completas. Y eso que eran dos folios y sale una vez al año que si llegan a ser veinte y se publicase semanalmente… ¿A estas alturas nadie se fija en estas cosas y echa un vistazo a los textos antes de publicarlos? ¿No saben que existen correctores ortográficos en los programas (y en línea) que facilitan tan ímprobo esfuerzo de corrección? ¿Cómo le digo yo a mi madre que lo guarde a sabiendas de que es un recuerdo de una esperanza rota, de una chapuza evidente? ¿Nadie tiene en cuenta el cariño con el que se escribe sobre todas las personas, recuerdos, paisajes… que aparecen en él? ¿Todo da igual? Lamentable, triste y penoso.
El encargado de dar el pistoletazo de salida de las Fiestas 2010 fue nuestro Campeón de Campeones, César Neira, que nos dirigió un Pregón lleno de emotividad y alegría el día de La Pólvora. A partir de ese momento la mecha del jolgorio se prendió y ya no nos abandonó durante cinco días inolvidables y agotadores, plenos de bullicio y emociones. Anhelo que nadie nos amargue (ni amarguemos) el trago, que nadie sea más que nadie en estas fechas. Sólo parabienes prendidos a abrazos. El año que viene no sabemos quién estará…

El 14-09-2010, cañas a go-gó con Pablo y Porrú entre otros, por la mañana; por la tarde, con buen tiempo y media entrada, debutó la ganadería de Juan Pedro Domecq, vacada matriz de la degeneración actual del toro de lidia. A esos animales una tarde en televisión su ganadero los definió como “toros artistas”, se quedó tan tranquilo y muchos aficionados salieron corriendo. No se tienen noticias de que posteriormente el señor ganadero rectificase. Estos semovientes se parecen a esos toros de juguete que nos regalaban de pequeños, ésos que se movían después de darlos cuerda y que lo hacían como las mecedoras: “d’alante p’a tras” y “d’arriba p’abajo”. Esaú Fernández les cortó una y dos orejas, respectivamente; tanto él como Silveti entran de una forma rara a matar, abren la pierna derecha ofreciendo la ingle en vez de ir en corto y por derecho. Diego Silveti, silencio y dos orejas, ventajista y listo. Vázquez Romero, silencio y silencio, evidenció su bisoñez y falta de recursos. Sacaron a hombros a los dos triunfadores mientras yo me marchaba a tomar unas copas con el anterior alcalde de Cadalso para hablar –fundamentalmente- del pasado. Antes Damián Gil nos inmortalizó en una foto a Miguel García Padrós y servidor. De madrugada brota espontáneo un cónclave ameno y familiar: Paloma, Mar, Cristina, Nati, Justo, José, Miguel (2), Berta, Daniel, Álvaro, Justito… ¡Un Cristo más juntos!

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  1. #1 por cadahalseño el 29/09/2010 - 14:32

    Otro ladrillito más (tómese sin ánimo peyorativo alguno) de ese edificio inacabado aún de las ferias taurinas cadalseñas de las últimas décadas, que, sin la personalísima firma de MMG, habrían sido arrojadas al vertedero del olvido.

    Por alusiones de imagen: quede constancia de que si reposo en taburete mientras hay damas de pie, no es más que por una inoportuna y duradera lesión de rodilla.

  2. #2 por tony monton el 29/09/2010 - 15:13

    por alusiones de alusiones de imagen: los años no perdonan con las inoportuneces (palabro) y duraderas lesiones.

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