Muy señor mío:

Hoy es el cumpleaños de un buen tipo, y claro como me decía el hace un rato, su santo. Porque en aquellos tiempos y en los pueblos a los nacidos se les ponía el nombre del santo del día.


Un buen tipo y un gran tipo.
No hace aún dos años que recuperé al crío que era entonces, como él dice de tiempos de la granja, en los que jugábamos todos, en los que él confesaba que nos miraba con algo de envidia por no ser algo más mayor y se conformaba con ponerse de portero entre un chopo y una piedra.

Un buen día comentó en este su blog e intenté hacer memoria de quien era aquel niño, diome pelos y señales y comencé a recordar. Me envío una foto de como es ahora con datos de quién era, qué era y de la parte de donde venía [como dicen en Sotosalbos].

Comenzó a enviarme sus escritos -te envío un escritito por si tienes a bien publicarlo- y lo leí y me dije: esto sube el nivel del blog. La prosa de Miguel es rica, fluída y majestuosa en sus apreciaciones. Creé una etiqueta sólo para él, el blog ya no se apellidaría Cadalso-Madrid-Sotosalbos, ahora sería también El Rincón de Miguel, aunque lo de rincón sea cariñoso creo que debería haberlo llamado La Gran Avenida de Miguel, por aquello de tener más importancia en la geografía bloguera.

Me llamaba la atención ese infinito amor al silencioso (como yo le recuerdo) y callado padre, en todos y cada uno de sus escritos íntimos aparece esa figura que nunca olvida y a mi me ayuda a recordar tiempos de niño en la carretera de Rozas.

Una tarde me invitó a los toros en las Ventas, y comencé a conocerle mucho mejor, ahora, casi siempre que bajo a ver a mi madre a la calle Mayor, le doy un toque, nos tomamos un café y charlamos unos minutos, uno vuelve a casa dándole vueltas a la cabeza del porqué a veces perdemos aquello que no deberíamos haber perdido pero que el recuperarlo te hace disfrutarlo con más calidad.

Gracias por recuperarte Miguel.

Con esa carita de hombre bueno y muñanero

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  1. #1 por Miguel Moreno González el 29/09/2010 - 13:42

    Gracias, muchas gracias emocionadas a tí. En realidad recordar es volver a vivir. Y en nuestro caso es volver a ser felices. ¡Éramos tan dichosos entonces!, que es una satisfacción recuperar parte de aquella felicidad con tu reencuentro.
    Mi cumpleaños-santo, desde hace años, tiene un sabor agridulce. Era también el de mi abuelo y el de mi padre: el mismo día, el mismo nombre, el mismo número final al cumplir años (ejemplo: 70-40-20). Ahora solo quedo yo. Y toda mi familia me felicita porque sabe que nos felicita a los tres. Y eso me llena (una vez más) de melancolía… y alegría que ya sabes que así soy yo también.
    Gracias por esos ratos llenos de amistad que me ofreces y que compensan los momentos “raros”.
    Un abrazo. Y ahí seguiremos… Aunque yo creo que mis “cosas” llegan a aburrir. Pido disculpas anticipadas.

  2. #2 por cadahalseño el 29/09/2010 - 14:25

    ¡Felicidades, Miguel! que tu dicha sea tan grande como tu rareza.

  3. #3 por Felix y Raquel el 30/09/2010 - 18:37

    !!!Felicidades Miguel!!!!
    que gran satisfacción me da haberte “conocido” seguramente sin haberte visto en mi vida, te tengo y te considero un amigo de melancolías, igual somos los dos así de raritos o es que Dios y la vida nos doto de una memoria de elefante y recordamos y valoramos lo vivido.
    A mi tus escritos me han abierto un mundo de belleza indescriptible, no sólo no me aburren sino que disfruto (no se lo digas a nadie pero a veces inclusive he llorado), sólo un pero….que siempre tiene que haber alguno, yo no entiendo mucho de tardes de toros, de arte taurino y de esas cosas que a veces son parte de tus escrito, yo me declaro devota de tus escritos de niño que mira su infancia con ojos de alegría.
    Mil besos gordos

  4. #4 por Miguel Moreno González el 30/09/2010 - 21:09

    Gracias, Raquel. Ya sabes que siempre persigo la busqueda de las emociones con mis letras. Por lo que dices en tu comentario, contigo lo he conseguido. Bien pagado y querido me considero por ello. Lo de los toros, como arte que es, hasta que no lo percibimos en lo más íntimo y sensible de nuestro ser, no lo comprendemos. Así me pasó a mí, aunque actualmente soy muy crítico, como por otra parte habrás observado, debido a los derroteros fraudulentos que hace tiempo tomó este incomparable arte.
    Eres muy cariñosa conmigo, gracias de nuevo.

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