Adquisición del MACS

Este puente he descubierto otra maravillosa obra, su título está por definir ya que por ese pago, en el camino que divide Prado Cerrado y El Berrueco, no se encuentra otra que haga que se pueda distinguir con esta.
La verdad, es sencillo de calificarla. Se trata de una deliciosa tabla de planchar a la que, pobrecita, se le acabaron los días y a pesar de que existen puntos limpios, servicios de recogida y demás chorradas su autor decidió sirviera para decorar un espacio en el que se mueven las vacas, en este momento, de nada sirvió la bolsa de basura que llevaba, calculando tamaños decidí que no entraba.

Si recogí la parte que la protege de la plancha, y totalmente accesible a la boca de un ternero. Esa, que estaba en la cuneta del otro lado reposa en el cubo de la basura.

Otro día será.

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