Marcelino Camacho*

Le recuerdo junto a Nicolás Redondo con su jersey de lana que le tejía su mujer. Rememoro sus lúcidos debates alejados de la sinrazón y el extremismo. José Luis Garci le retrató acertadamente en su película “Asignatura Pendiente”.

Todos los comentarios lo dicen: ¡Qué diferencia con lo actual! Estamos atontados, lo peor es que que nuestros hijos han perdido estas referencias que nosotros sí tuvimos y que nos enseñaban unos valores que ahora brillan por su ausencia. ¿Qué diría en privado de los desmanes de estos tontos sin carnet? ¿De la bajada de pantalones y sueldos, qué diría? ¿Y de los cambalaches que se traen entre unos y otros mientras el paro crece sin parar? ¿Y del “donde ayer dije “Digo” hoy digo Diego”? ¿Y de estas “huelgas generales” de las que al día siguiente queda todo olvidado? ¿Qué pasaría por su mente al comparar su trayectoria íntegra con la de estos especímenes (muchos de ellos sólo movidos por el enriquecimiento fácil y corrupto)?

En fin, lo dejo, porque debe ser que uno se va haciendo mayor y cada vez entiende menos este politiqueo de compromiso con la falsedad y la hipocresía. Gracias, Marcelino, por tu ejemplo y, también, por hacerme vivir este momento en el que he recuperado etapas bonitas de mi vida… Descansa en paz . Te lo mereces por el ejemplo que me has dejado.

Miguel Moreno González (Cadalso de los Vidrios)


 

 *(Marcelino Camacho Abad; Osma la Rasa, Soria, 1918). Se crió en el pueblo aragonés de Ariza, donde su padre era ferroviario. En 1935 ingresó en el Partido Comunista de España (PCE), compromiso que le llevó a luchar en el bando republicano durante la Guerra Civil de 1936-39. Tras la derrota de éste, fue juzgado y condenado en represalia por el bando vencedor: fue encarcelado y, más tarde, asignado a un batallón de trabajos forzados en Tánger. Se evadió de un campo de concentración franquista y pidió asilo político en la Argelia francesa.

En 1957 fue indultado y regresó a España, trabajó como obrero metalúrgico en la empresa Perkins Hispania; allí fue elegido miembro del Comité de Empresa. Desde principios de los años sesenta impulsó la formación de las ilegales Comisiones Obreras que, bajo inspiración fundamentalmente comunista, defendían los derechos de los trabajadores al margen del sindicato único del régimen de Franco.

Fue detenido por ello en 1967; encarcelado durante nueve años por la dictadura, el proceso judicial contra él y sus compañeros sindicalistas («Proceso 1.001») se convirtió en un símbolo mundial de la lucha por las libertades; recuperó la libertad por el indulto concedido a la muerte de Franco.

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